Isla del Náufrago llora la pérdida de Catalina Montes

Tenía el don de hacer buenos a quienes estaban con ella. Me lo dijo Francisco Otero y yo mismo pude comprobarlo. Cuantos la conocimos, cuantos tuvimos la fortuna de respirar por un instante el aire que ella respiraba, podemos atestiguar la verdad de tal afirmación. Catalina Montes tenía el don de hacernos mejores, y lo conseguía sin grandes palabras, acaso sin proponérselo, acaso sin saberlo. Su mirada era una puerta que ensanchaba el horizonte. Su sonrisa transmitía la fe en la humanidad, la esperanza de un mundo habitable.
    Contemplad de nuevo, por favor, el video que ilustraba nuestro anuncio de colaboración con la Fundación Segundo y Santiago Montes, que ella presidía. Podéis verlo en este enlace:
Catalina irradiaba vitalidad, alegría, bondad. Su pérdida nos deja más solos y más tristes, más náufragos entre los arrecifes de nuestras islas interiores. Pero nos deja también sus obras, su ejemplo. El pasado día 10 de enero, le comunicábamos el modesto ingreso de nuestro 25 % y le pedíamos disculpas por lo exiguo de la cantidad, por no haber sabido llegar a más gente... “Para nosotros es un tesoro, independientemente de la cantidad”, nos respondía ella el 12 de enero. Ella era el tesoro que hemos perdido. Su recuerdo es el tesoro que nos queda. Nuestra modesta colaboración con la Fundación Segundo y Santiago Montes seguirá. Se lo debemos a ella y os lo debemos a vosotros, nuestros amigos.
José Antonio Abella              

No hay comentarios: