Frente al Pacífico en SEDA: Revista de Estudios Asiáticos

Frente al Pacífico, por Cora Requena Hidalgo

Título: Frente al Pacífico.

Autor: Montserrat Sanz Yagüe
Editorial: Isla del Náufrago.
Comentarios: «Pocos lugares como Japón para vivir al son de las estaciones. Los japoneses están convencidos de que sólo en su territorio se marca claramente la diferencia entre las cuatro. Cada una de ellas llega con sus ritos», escribe Montserrat Sanz en su libro Frente al Pacífico. Esta idea, que establece una relación indisoluble entre los pueblos de Oriente extremo y la naturaleza, forma parte del escaso conocimiento que en Occidente se tiene sobre sus países; la encontramos en películas, en libros, en mangas, incluso en animaciones para niños que nos llegan especialmente desde Japón.  ¿Cómo entenderla sin haber experimentado el impacto que la naturaleza produce incluso entre los habitantes de ciudades densamente pobladas como Tokio o Kioto?

En Frente al Pacífico, Montserrat Sanz Yagüe traza un mapa del carácter japonés a través de una serie de escenas cotidianas que acercan al lector occidental a los valores, las preocupaciones, las formas de ser y de actuar en el día a día de los habitantes del archipiélago nipón; en definitiva, a su forma de ver la vida. Cada escena es relatada con mimo, con un lenguaje simple, pero también con el distanciamiento necesario que evita caer en la idealización o recurrir a los tópicos para hablar y describir el espacio y el tiempo que rodean a la autora. Cada escena es una pincelada de realidad que contiene muchas respuestas, que condensa siglos de historia y de tradición, de la misma manera que cada ideograma que antecede a todos los textos, autoría de Tomoko Miyamoto, condensa la fuerza , la historia y la tradición de un valor estético y ético presente desde hace miles de siglos en la cultura japonesa.

Frente al Pacífico está compuesto por doce artículos, la mayoría de los cuales fueron publicados
con anterioridad en El Adelantado de Segovia, periódico de la ciudad natal de la autora. Su objetivo fue precisamente ése: dar a conocer una forma de ser distinta, enseñarla, hacerla comprensible a un lector que se encuentra en España, muy lejos, no sólo físicamente, de Japón. Luego del terremoto y tsunami que asoló en marzo de este año el noreste de Japón, y a partir de las noticias tantas veces inexactas que transmitieron los medios de comunicación sobre lo que ocurría en días posteriores, Sanz decidió volver a editar esos artículos, esta vez en forma de libro y precedidos por una breve explicación que diera sentido y respuestas a las imágenes que Occidente transmitía por sus televisores.

Es así que en este libro los lectores podemos ver florecer al sakura momentos antes del terremoto, podemos ver a un grupo de japoneses esperar con dignidad su turno para recibir las ayudas, podemos verlos sonrojarse al sentir la mirada de Occidente puesta sobre ellos, o podemos ver al Primer Ministro vestido no de traje y corbata sino con el mono azul que dio ánimo a su pueblo para trabajar por la reconstrucción del país y sobreponerse a la tragedia.

Creo que ése es ahora el objetivo de estos artículos reunidos en un libro: abrir el diálogo, crear un vínculo no ya entre España y Japón, sino entre Occidente y Japón. Dentro de la más pura tradición intercultural, establecida por Lafcadio Hearn hace más de un siglo, este libro busca y hace posible un diálogo imaginario mucho más real que el que en ocasiones encontramos en la mayor parte de los medios de comunicación, incluido internet.

Junto a todos estos indudables atributos del libro, cabe mencionar el trabajo realizado por Isla del Náufrago en una edición sencilla y muy cuidada, de sobriedad japonesa, que contribuye a acrecentar aún más el placer de su lectura. Igualmente es de destacar el noble gesto de esta editorial  al destinar la mitad del beneficio obtenido por la venta de cada libro a la Escuela primaria de Ookawa, en Ishinomaki, en la que murieron setenta y cuatro de sus ciento ocho alumnos y diez de sus trece profesores. En días como los actuales, tanto el esfuerzo de Isla del Náufrago como el de las propias autoras, que han cedido la totalidad de sus derechos a la reconstrucción de dicha escuela, nos habla de esperanza y nos enseña cuál es el verdadero sentido de la globalización y del aprendizaje, del diálogo necesario y perpetuo entre culturas que, a veces, parecen tan lejanas.   
http://libros.revistaseda.com.ar/2011/10/frente-al-pacifico.html#more

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